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 - RESPUESTAS   Marzo 2017 -  

Otras Respuestas


           1) Dios parece tener un punto débil, ¿sabrías decirnos cuál? (L37,5)

Como dice el Papa Francisco, la oración del hombre es la debilidad de Dios. Jesús, es la debilidad de Dios, porque es la expresión máxima de su amor gratuito.  El perdón. Siempre se compadece, perdona y es misericordioso. Se olvida enseguida del olvido de su pueblo. Cuando uno se arrepiente y pide perdón con sinceridad, el Señor no puede menos que perdonar. Dios siempre nos espera como a sus hijos pródigos y nunca se cansa, su paciencia y su misericordia son infinitas. Dios no tiene "buena memoria" pues nadie que haya acudido a Él con sinceridad y con el corazón arrepentido, y le haya pedido perdón, ha quedado jamás defraudado. La mayor debilidad de Dios es su Hijo en la Cruz. La debilidad de Dios es el hombre. Por esta debilidad divina, su Perdón, será siempre más grande que nuestro pecado; su Misericordia, nos buscará siempre que andemos perdidos; su Comprensión, será la que nos conduzca a comprendernos a nosotros mismos; su Verdad, la única que nos hace verdaderos.


2) Hay un mínimo que Jesús busca en el corazón del hombre para darle su confianza. ¿Sabrías decirnos cuál es? (L47,4)

Jesús "los conocía a todos. No necesitaba informes de nadie, él conocía al hombre por dentro" (Juan 2,24-25). Miraba y conocía. Se fijaba en alguien y lo comprendía; lo entendía por dentro: su vida, sus tropiezos, sus caídas, sus esfuerzos, sus miserias y sus pecados y la distancia que lo separaba del fin para el que Dios lo creó. Siempre respetaba la libertad de cada persona, como sigue respetándola. Al menor atisbo de buena voluntad, daba su confianza, como sigue dándola, y, cuando no se da ni esto, no podemos decir que lo abandonara porque se llamó a sí mismo el Buen Pastor que da su vida por las ovejas.  Permaneced e mi Amor.  El Señor habla con autoridad porque ha dado su corazón para ganar el nuestro. 


3) ¿Por qué Jeremías desea la muerte (Jeremías 20,14-18)? (T68,6)

Porque ha llegado al límite del sufrimiento que le implica la misión recibida y acogida fielmente. Desde que Dios lo llamó, Jeremías antepuso su juventud y el no saber expresarse; después, sufrió el rechazo de las autoridades ante el mensaje divino transmitido, la persecución, azotes, mazmorras, la burla del pueblo, el rechazo de su familia y, en el punto superior de su angustia, se siente abandonado por Dios. Piensa que es mejor morir. Más aún, mejor hubiera sido no nacer para ser motivo de discordia con todos; maldice el día en que fue engendrado porque su vida es inútil. Pero Jeremías confía en Dios que lo ha enviado, le ha prometido guiar sus palabras y obras. Promesa que lo sostiene para cumplir su misión y le hace decir confiadamente "Así sea, Señor" (Jeremías 11,3) y esperar el regreso del exilio cuando se haya cumplido el castigo merecido. Animado, no deja de hablar la palabra recibida de Dios y pide al pueblo elegir entre la vida que recuperará después del castigo merecido, si se vuelve a Dios, o la muerte, si se mantiene escudado en Jerusalén, con un culto falso.


4) ¿Cuál es la promesa de Dios a David (2º Samuel 7,5-16)? (T61,6)

Cuando David está establecido en su trono comenta a Natán que él habita en una casa de cedro y el Arca de Dios en una tienda, a lo que le dice el profeta que haga lo que desee su corazón, pues el Señor está con él; pero, aquella misma noche, Natán recibe un mensaje para el rey, que será el centro de la historia de David. La palabra de Dios hecha promesa se centra en el doble significado de la palabra casa como edificio material y como dinastía. David quiere construirle al Señor una casa, un templo; el Señor no lo acepta y, en cambio, promete construirle una casa en el tiempo, una dinastía. El Señor no necesita templo alguno y añadía: "Cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas, le afirmaré su reino. Será él quien construya una casa a mi nombre y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará para siempre" (2 Samuel 7,11-16). La casa material la construirá su hijo Salomón, indicando también una dinastía nueva, cuyo reino no tendrá fin. David no entendía el alcance de la promesa que se le hacía y, no sabiendo cómo expresar su gratitud al Señor, exclamó: "¿Quién soy yo, mi Dueño y Señor, y quién la casa de mi padre, para que me hayas engrandecido hasta tal punto? Y, por si fuera esto poco a los ojos de mi Dueño y Señor, has hecho también a la casa de tu siervo una promesa para el futuro" (2 Samuel 7,18-19). Sería el mismo Dios el que se haría hombre e hijo de David para llevar al hombre a la vida eterna para la que lo había creado.


5) ¿Qué relación hay entre Eucaristía y a vida eterna? (L54,3)

El ser humano nace con el estigma del pecado original y es por el Bautismo que entra en una nueva vida del alma. Ha revivido pues estaba muerto por el pecado de nuestros primeros padres. Pero, si el bautizado no alimenta su alma de la doctrina de Jesús, puede de nuevo perder su alma por el pecado. El hombre por sí mismo está imposibilitado para entrar en el Reino de Dios. Necesita, como dice San Pablo, una "vestidura nueva" para entrar en el cielo, en la  vida eterna. Eso se lo da únicamente Jesús en la Eucaristía. Es práctica cristiana confesar los pecados y estar en estado de gracia para tomar la Eucaristía. La práctica continua de estos dos sacramentos, la confesión y la comunión, nos perfeccionan y nos libran de las impurezas del pecado que podemos adquirir por una educación laica no católica, por la familia, la sociedad, las amistades ateas, o los trabajos mundanos, etc.


6) ¿Qué quiere decir que Dios nos ama gratuitamente? (Romanos 3,23-24) (T37,4)

Empecemos por recordar que la voluntad de Dios desde siempre ha sido que el hombre viviera feliz con Él a través del amor. Así fue en los comienzos. Para que haya amor recíproco tiene que existir la liberad y Dios colocó en el ser humano la capacidad de decidir amar o no amar. Incluso a costa que esa capacidad se convirtiera en arma de doble filo. Todos sabemos que el hombre decidió dar la espalda al amor de Dios y surgió el pecado. Pero como Dios es omnipotente y misericordioso también encontró la manera de cómo restablecer esa amistad. Y lo hizo irrumpiendo en la historia humana a través de elecciones de hombres que descubrieron lo maravilloso que es el plan de Dios y libremente se entregaron a concretizar en sus vidas ese amor de gratuidad. La salvación que ofrece Dios a través de su Hijo Jesucristo es totalmente gratuita. No hay como pagar tanta misericordia. Sólo queda rendirse en adoración y alabanza por tan grande beneficio inmerecido.


7) "Dios no hace distinciones" (Hechos.10,34). ¿Dónde aprendió Pedro esta lección? (T13,4)

Estaba Pedro en la casa de Simón el curtidor, mientras los dos criados de Cornelio iban en busca de Pedro, éste en la azotea tuvo una visión. "Vio el cielo abierto y una cosa que bajaba, una especie  de lienzo enorme que por los cuatro picos llegó a alcanzar el suelo. Había dentro todo género de cuadrúpedos, reptiles y pájaros" (Hechos 10,10-12). Lo que más le sorprendió fue oír una voz que le decía: "Anda, Pedro; mata y come" (Hechos 10,13). Para entender la repugnancia de Pedro delante de este hecho confrontemos Deuteronomio 14,1-21 y Levítico 11,1-43. "Ni pensarlo, Señor, nunca he comido nada profano o impuro" (Hechos 10,14). ¿A quién vio Pedro que dijo "Señor"? ¿A Jesús? ¿A un ángel? Pero la respuesta fue esta: "Lo que Dios ha declarado puro no lo llames tú profano" (Hechos 10,15). El hecho se repitió tres veces, cosa que dejó a Pedro pensativo. El evangelista Marcos recoge estas palabras de Jesús: "¿No comprendéis que nada que entre de fuera puede manchar al hombre? Porque no entra en el corazón, sino en el vientre" (Marcos 7,18-19). Es curioso porque Pedro ya habría escuchado estas palabras del Maestro cuando estaba con ellos. No obstante muchas veces pienso yo en muchas otras circunstancias que mientras la persona no tenga una experiencia personal fuerte, por más que muchos te digan algo, no te enteras. Creo que algo así le pasaría a Pedro y desde luego que fue una estupenda lección para que se abriera a todas las culturas y a los gentiles. Pedro, el humilde pescador de Galilea, se lanzaba mar adentro con toda su confianza puesta en el Espíritu Santo.


8) ¿Qué ha pasado 2000 años después del consejo de Gamaliel al Sanedrín (Hechos 5,34-40)? (T7,5)

El testimonio de Gamaliel le interesa mucho a Lucas. No olvidemos que era una persona muy respetada por todos pero no era cristiano y sus conceptos resultaron muy llamativos e hicieron cambiar de opinión al Sanedrín. Gamaliel presenta dos hechos históricos de falsos mesías que terminaron en fracaso y saca esta conclusión: si la predicación de Pedro y los apóstoles "es cosa  de hombres fracasará" (Hechos 5,38);  "pero si es cosa de Dios, no lograréis destruirlos y os expondríais a luchar contra Dios" (Hechos 5,39). Han transcurrido más 2000 años desde ese momento y, ¡vaya si la Iglesia es indudablemente obra de Dios! Iluminada por el Espíritu Santo se ha extendido por el mundo y ha perdurado a través de los tiempos.


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