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Noviembre 2020

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1) ¿Qué quiere indicar el redactor al decir que Dios hizo al hombre de arcilla? (Leccion 6)

Eduardo de Perú

RESPUESTA: En este relato de la Sagrada Escritura hay una invitación a mirar contemplativamente al ser humano, al varón y a la mujer; y descubrir en ellos –en nosotros, en cada uno- la huella de Dios. Aquel que modela la arcilla deja en ella la impresión de sus dedos, su huella digital. ¿Cuáles son las huellas que Dios ha dejado en mi arcilla, en mi cuerpo de arena y mi alma de agua? Dios deja sus huellas en nuestros anhelos más auténticos, sobre todo en el anhelo del amor verdadero. “Todos los hombres perciben el impulso interior de amar de manera auténtica; amor y verdad nunca los abandonan completamente, porque son la vocación que Dios ha puesto en el corazón y en la mente de cada ser humano.”

2) ¿Cuál es el mensaje del relato de la Torre de Babel? (Lección 12)

Martha Silvia

Respuesta: Nos dice que el orgullo del hombre es indigno y despreciable cuando es contra Dios al querer superarlo y cae en la soberbia de sentirse  único e indestructible; por todo esto se queda solo, abandonado: sin el amor de Dios y alejado de los demás hombres, nunca logrará nada en su vida. La Sagrada Escritura y la historia universal nos confirman este mensaje a través de los siglos, desde la Creación del hombre hasta nuestros días.

3) En el juicio de Esteban (Hechos 6), ¿en qué contrastan las afirmaciones de las autoridades religiosas judías sobre el templo de Jerusalén con lo que dijeron sus propios profetas? (Tema 9)

Silvia de Argentina

Respuesta: Las autoridades religiosas judías dan mucha importancia al Templo de Jerusalén, como si Dios morara allí de manera especial, mientras que los profetas expresan diferente, el Señor no habita en construcciones humanas. Según Jeremías, el Señor expresa que  el templo que le habían erigido sería destruído como lo fue la ciudad de Siló. Según Isaías: " El cielo es mi trono  y la tierra la tarima de mis pies:¿ qué casa me van a construir?  -dice el Señor-, ¿ qué lugar para mi descanso?¿ No ha hecho mi mano todo esto?"

4) De una manera muy colorista el redactor del Génesis nos dice que el hombre gozaba de gran intimidad con Dios. ¿Podrías explicarnos cómo?(leccion 7)

Eduardo de Perú

RESPUESTA: Hay una estampa de una belleza singular que nos presenta a Dios paseándose "por el jardín tomando el fresco" (Génesis 3,8). Quiere ver a sus amigos y conversar con ellos. Ésa era la intimidad que Dios quería con el hombre y para eso lo había creado diferente de las demás criaturas. El hombre también estaba a gusto con Dios. En cuanto deja a un lado a Dios y quiere atribuirse privilegios que no le corresponden, se siente desnudo y se oculta

Por haber sido hechos a "imagen y semejanza" de Dios, tenemos la dignidad de persona; no somos algo sino alguien. No ocurre así con las demás criaturas. Tú puedes conocer, conocerte, darte libremente y relacionarte.

Dios creó todo para el hombre y el hombre fue creado para relacionarse con Dios y con otras personas. Él ha querido que los hombres constituyan una sola familia y se traten entre sí como hermanos

5)      ¿Cómo ha probado Dios el amor que nos tiene? (Romanos 5,1-4) (Tema 39)

Sor Rosa de España

Respuesta: Personalmente creo que Dios nos ha probado el amor que nos tiene haciendo por nosotros verdaderas locuras. Como religiosa, en la medida que me permite adentrarme en Él, más me convenzo de esta verdad. Su amor es inconcebible. Tiene pasión por nosotros y nos lo ha ido haciendo saber. El apóstol Juan en su primera carta , capítulo 4, versículo 10, dice: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” para que todo aquel que en él cree , no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan nos ha dejado dicho “Dios es amor” y nos lo ha demostrado. Cuando Adán pecó no solo huyó de Dios, sino que quedó distanciado de la vida de Dios, sin capacidad para volverse a él. Entre Adán y Dios se estableció una barrera infranqueable. Pero solo Dios, que es amor, podía destruirla y lo hizo,  de forma inaudita, por medio del Hijo haciéndolo culpa, Dios mismo portador de la culpa, y, como tal, castigado y entregado al suplicio de una muerte de cruz. Y con este acto de redención, con sus brazos extendidos, pudo decirle a Adán y a toda la humanidad: “Ven a Mí”. Necesitamos ser conscientes de este amor infinito de Dios por nosotros que no se agotó en la cruz. Vive en nosotros por gracia, nos acompaña y nos cuida. Y continúa con nosotros en esa otra locura: La Eucaristía. No solo salvarnos, sino quedarse para ser “comido” y transformarnos interiormente por la fe en él, sabiendo lo que esa presencia suya le iba a suponer a lo largo de los siglos, no siempre de respuesta de amor, sino de abandono, indiferencia y martirio. Para  los creyentes, está más qué probado con inteligencia humana y espiritual el infinito amor que Dios nos tiene. Dios es un misterio, pero nos permite, hechos a su imagen y semejanza, conocerle y amarle. Todo lo que nos rodea es don de su amor.

6)      Qué comparación establece Pablo entre Adán y Cristo? (Romanos 5,12)(Tema 39)

Rosa de España

 Respuesta: “Por la desobediencia de Adán, muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, Jesucristo, muchos fueron constituidos justos.” Pablo dejó claro que el acto de desobediencia  de Adán hizo pecadores a todos, no teniendo nosotros solo una naturaleza pecaminosa, siendo culpables del acto del pecado. Sin embargo la obediencia de Cristo, no solamente incluyó su muerte en la cruz, sino también su santa vida de obediencia a la voluntad del Padre y con su resurrección hizo posible que Dios Padre declare justo, a todo hombre pecador que cree en él y queda libre de la condenación eterna. El mismo Jesús en el evangelio, según S. Juan nos lo dejó dicho: “El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, sino que ha pasado de muerte a vida”.(Jn.5,24) La transmisión del pecado original es un misterio que no podemos comprender. Sabemos, por la Revelación que Adán había recibido la santidad original no para el solo, sino para toda la naturaleza humana, pues cediendo al tentador su pecado personal afecta a la naturaleza humana que queda herida en sus propias fuerzas naturales, sometida a la ignorancia, al sufrimiento, inclinada al pecado y al imperio de la muerte. La gracia de Cristo nos salva , pero la inclinación al mal persiste en el hombre que se ve obligado a un constante combate espiritual. (Cat. 405-409) que puede superar con la fe en la persona del Verbo, que “por nosotros los hombres y por nuestra salvación se hizo hombre” y nos hizo partícipes de la naturaleza divina al entrar en comunión con él convirtiéndonos en hijos de Dios. Concluyo con esta frase sublime de S. Ireneo: “Porque el Hijo de Dios se hizo hombre para hacernos Dios” Mas grandeza y salvación no cabe.


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